El algoritmo Hill Climbing combinado con Monte Carlo busca evitar tener que recorrer toda la matriz. Para ello, elige varias posiciones iniciales al azar y, desde cada una, empieza a trepar, como si fuera una escalada real. En cada paso, compara el valor de la función objetivo de las posiciones vecinas y se mueve hacia la que tenga el valor más alto, siempre que sea mayor que el actual. El recorrido termina cuando no encuentra ningún vecino que lo supere; también puede detenerse si intenta pasar a un punto por el que ya ha pasado otra ruta.

Sin embargo, terminar una ruta no significa haber encontrado el máximo global: puede haberse quedado en un máximo local de menor valor. Por eso se repite el proceso desde distintos puntos aleatorios, aumentando las posibilidades de encontrar el máximo global aunque sin llegar a garantizarlo.